
Los cuentos de hadas superan la realidad
no porque nos digan que los dragones existen,
sino porque nos dicen que pueden ser vencidos.
G.K. Chesterton
Nota: La terapia electroconvulsiva (TEC), también conocida como electroconvulsoterapia o terapia por electrochoque, es un tratamiento psiquiátrico en el cual se inducen convulsiones utilizando la electricidad.
Esta terapia está reservada por lo general como tratamiento de segunda línea para aquellos pacientes que sufren depresión y que no responden a los medicamentos. La TEC se usa como tratamiento de primera línea para situaciones donde se requiere la inmediata intervención médica, o cuando no son recomendables otros tratamientos alternativos.
https://es.wikipedia.org/wiki/Terapia_electroconvulsiva
* * *
Enero/1997
La noche es un fantasma…
Es un fantasma…
Es un fantasma…
Un monstruo!
Me quiere devorar y nadie me cree. Nadie!
Enero/1997
Hoy me di cuenta de lo acogedora que es esta esquina, algo sucia, pero no importa. Para una persona que no recuerda quien es, todo es suficiente.
Enero/1997
Este cuaderno me lo regaló Mamá, una señora que insiste en llamarse así, no sé qué días viene a verme exactamente, pero siempre que viene llora mientras me ayuda a cambiar de ropa. Pondría el día pero para una persona que no sabe quién es, creo que se le es un poco difícil saber en qué día del año se encuentra.
Enero/1997
Anoche vino un señor vestido de blanco; era calvo pero tenía una barba larga, tenía los dientes amarillos y un tatuaje en su mano izquierda, pero no sé qué significa su tatuaje, parecía una cruz. Sólo me dijo que le llamara Joseph, y que no le contara a nadie que venía a verme por las noches, me dijo eso mientras me mostraba a Rebeca.
3/Febrero/1997
Joseph me dijo que hoy es tres de febrero. Qué bueno es Joseph. Tengo dos noches que no escribo, quizás porque Joseph siempre trae un tarrito blanco con unas pastillas que me hace tomar. Luego me despierto al día siguiente un poco sudada y con la mente extraviada. Pero me gustan esas pastillas, me relajan, y creo ver una cruz en una nube oscura moviéndose cerca de mis ojos cuando está surgiendo efecto.
5/Febrero/1997
La noche es un fantasma…
Es un fantasma…
Es un fantasma…
Un monstruo!
Me quiere devorar y nadie me cree. Nadie!
6/Febrero/1997
No sé por qué pero mientras arrancaba la pintura de la pared que está cerca de mi jergón, se me venían imágenes de una niña en un cuarto, no se parecía nada a mí… No. Aquella niña tenía los cachetes rosados, los ojos hermosos, el cabello largo y rubio. Pintaba con una señora que se parecía un poco a la que viene aquí diciendo que es Mamá. Ya me he acostumbrado a ella, es dulce, me gusta cómo me cambia la ropa, me hace sentir bien, casi como la pastilla que me da Joseph.
La cruz, la cruz, la cruz… ya viene, ya viene… la la la la la la la… Ya viene!
Que ansiosa estoy. Por qué no ha llegado Joseph?
7/Febrero/1997
Esta mañana un hombre vestido de azul, de labios finos y ojos cafés, me llevó a un cuarto amarillo, hacía un calor horrible, habían cuatro hombres más. Me colocaron una venda en la cabeza y luego una pinza… convulsione, convulsione… Temblé como una puta!
TEC, TEC, todos decían y hablaban de TEC. Ahora cuando lo escucho sé que algo no está bien en mí. La primera vez que había escuchado esa palabra me había arrancado un trozo de carne de mi ante brazo izquierdo con los dientes, luego el TEC TEC TEC. Después me desperté en mi cuarto con una venda en el brazo y con el cuerpo débil. TEC TEC TEC.
La cruz, la cruz, la cruz… ya viene, ya viene…
7/Febrero/1997
Anoche soñé con la misma niña. Pero no estaba feliz, tenía unas tijeras en las manos y cortaba fotografías de un álbum viejo. Luego entraron dos hombres vestidos de blanco y la metieron en una ambulancia con una camisa de fuerza. De esa misma que me ponen cuando me harán el TEC. Le arrancó un pedazo de oreja a uno de los hombres y la ambulancia se cerró. Y al fondo, por la ventanilla, se veía Mamá… Ojala alguien me dijera qué significa Mamá, y por qué sueño con ella. Quién soy? Quién soy?
Ayer Joseph me llamó puta, pero no sé por qué, yo estaba absorbida en la neblina gris que me regala la pastilla, y no quise averiguarlo, está vez la cruz se movía mas cerca de mi cara.
9/Febrero/1997
Mi nombre es Lorayne, no sé qué diablos hago aquí, no sé qué me pasa. No sé ni siquiera quien ha escrito todo esto. Yo sólo quiero que me dejen en paz y me dejen ir a casa. Por qué me has abandonado ¿mamá? ¿Por qué?
Llevo media hora gritando, pataleando, tiré la cama a la puerta blanca que me encierra, pero nadie me escucha. Luego llegó un hombre gordo, calvo y de barba larga, ofreciéndome una pastilla que se la tiré al suelo de un manotazo.
No logro recordar nada!
Nada!
Que ha pasado todos estos días conmigo?
Por qué me duele la entre pierna?
Por qué tengo cicatrices en mis brazos?
Ya no aguanto Dios, no sé qué sucede. Voy a enloquecer, el sonido fastidioso de la señora de enfrente me tiene mareada. Golpea con una taza de aluminio los barrotes llamando a su hijo.
— ¡Está muerto zorra! Jajaja… ¡Está muerto! —le grita el de la habitación de al lado.
¿Acaso morí y estoy en el infierno?
11/Febrero/1997
No sé quién es Lorayne, ni tampoco como pudo escribir en mi cuaderno, no sé muchas cosas, pero no importa, para alguien que no sabe quién es, cualquier cosa es suficiente.
Ayer en la tarde el doctor Ramón quiso decomisarme mi lápiz, pero yo le prometí que no haría nada con él, que me dejara seguir escribiendo.
Chao, llegó Joseph.
12/Febrero/1997
¿Cómo puede otra persona escribir aquí sin que me dé cuenta? La soledad me está consumiendo en un horrible rio putrefacto. No sé qué más hacer para que este montón de imbéciles me crean. No sé quién seas, o qué experimento juegan conmigo; pero, me llamo Lorayne, y tengo veintidós años, vine aquí porque mi mamá ya no me podía cuidar en casa, no sé por qué pero los médicos no me dejan estar sola. No sé qué sucedió. La primera vez que me sentí así de confundida iba en una ambulancia con dos hombres y tenía mis labios llenos de sangre. Por favor háblame, respóndeme, quizás nos podamos ayudar. Quiero salir de aquí.
14/Febrero/1997
Oh, qué pesar. Que coincidencia, yo soñé con eso hace algunas noches, seguro seremos buenas amigas (sé qué es una amiga porque Joseph me lo contó una noche). Me gustaría poder ayudarte, pero no sé ni siquiera quien soy. Sólo Joseph, me dice algunas veces lo que soy, o quien soy… Esta mañana que me sacaban del cuarto del TEC, llegó una señora que dice que es Mamá, quizás ella te pueda ayudar, le hablaré de ti.
14/Febrero/1997
Estuve viendo más atrás cuando hablas por primera vez de Joseph. Y déjame decirte algo, él no me da buena espina, tiene una mirada morbosa y siempre que pasa por la habitación me queda viendo los senos. Deberías alejarte de él… Y si, por favor habla con quien puedas para que me ayuden, tengo meses que no veo a mi mamá, no sé qué sucedeeeeeee.e.ee
15/Febrero/1997
Esta mañana llegó Mamá otra vez, ¿por qué no terminaste de escribir?, No entiendo por qué cuando llego del cuarto del TEC, veo el cuaderno tirado y con tu mensaje escrito. Le hablé de ti, pero Mamá dijo que no puedo ayudarte, más que sólo hablar contigo y hacerte compañía, me dijo que tú podrías ayudarme a recobrar la memoria. Cuéntame un poco de ti, veras, este cuarto es frio, el viento hace ruidos extraños y no sé exactamente qué es eso que camina a veces por las madrugadas en el pasillo, ¿lo has visto? Yo le digo El algo de la madrugada, así que no me siento muy acompañada que digamos.
Y sobre Joseph, es bueno, me hace compañía por las noches; creo que siempre a media noche, me da una pastillita blanca con un triángulo morado. Dice que eso ayudará a mi memoria. Lo feo es que siempre veo una cruz extraña en una neblina, casi parecida a la que lleva en tatuada en la mano. Pero es buena persona, deberías pedirle que te ayude.
16/Febrero/1997
No tengo intenciones de meterme a conversar con ese hombre morboso. ¡Jamás! ¿Pero por qué nadie me puede ayudar?, necesito ver a mi mamá. Realmente no sé qué contarte de mi vida, pues veras, es una vida extraña, no recuerdo algunas cosas y las que recuerdo… no son nada bonitas de recordar. Raro, pero así es. Y sí, eso que dices ver en las madrugadas también lo he visto, es como ¿una sábana? O ¿un sudario tapando algo? Las veces que lo he visto me encojo de miedo en la cama y trato de no hacer ruido ni con la respiración. Cuando era niña mamá decía que esas son “almas penando”, que es muy raro no encontrarlas en los hospitales; asique no le prestemos atención, si no molestas a los muertos ellos tampoco te molestaran a ti.
La verdad yo prefiero las hadas, las hadas te tranquilizan, aunque nunca las veas, te tranquilizan. Sólo debes creer en ellas, sin importar cuantos digan que estás loca. Sólo cree en ellas; a diferencia de Dios ellas te calman y te curan, en vez de probar con torturas si realmente crees en ellas.
18/Febrero/1997
¡Oh! Lorayne, está mañana me hicieron otro TEC, fue horrible. Ese cuarto lo siento más pequeño y sombrío a medida que lo frecuento más de seguido. Lo bueno fue que cuando llegué Mamá me esperaba en la habitación. Le mostré lo último que escribiste, me dijo que parecías ser una buena amiga, que siguiera desahogándome contigo y… tú conmigo.
Hadas. Un lindo nombre, háblame sobre ellas, ¿Qué es? O más bien, ¿Qué son? ¿Dónde las encuentro? ¿Me prometes que sí creo en ellas no me sentiré tan sola en este gélido cuarto?
Tengo que contarte algo, algo que ocurrió anoche. Quise seguir tus concejos y empecé a desconfiar de Joseph, asique no me tomé la pastilla que me dio, la escupí mientras él estaba descuidado. Luego le dije que tenía sueño, que me dormiría, y no se iba, no se iba. Me acosté en la cama y pude darme cuenta con los ojos entreabiertos que si me quedaba viendo las nalgas y los senos, como la bata me queda un poco corta y está ya un poco desgastada. Creo que no le quedaba difícil imaginar que había debajo. Intenté adivinar que hacia ahí parado frente de la cama, ¿Qué esperaba?
Hasta que sentí dos manos frías y callosas en los muslos, me estaba subiéndome el vestido, llegó a la panty y cuando empezó a halarla para quitármela, supe que no se escondía nada bueno detrás de todo eso. Asique empecé a gritar y a patalear, le di en el mentón con mi talón derecho, y él se tambaleo mientras sacaba a Rebeca y me ponía su horrible y gorda mano en mi boca. La primera descarga me dejó un poco cansada, ida, como si mis músculos hubieran perdido las fuerzas.
Luego me colocó de espaldas, me subió el vestido, yo trataba de moverme, forcejear, pero él era más fuerte. Amarró la sabana en mi cuello después de colocarla en mi boca. Subió el vestido, me quitó la panty. Escuché el sonido de la hebilla de su correa y unos segundos después, sentí su pene tibió y baboso destrozándome por dentro. Fue horrible, horrible, horrible. Yo lloraba, sentía que la sabana me atragantaba y en ciertos momentos pensé que vomitaría. Me dio una segunda descarga con Rebeca, y PUF… Cuando desperté me estaban llevando para el TEC TEC… no sé qué odio más ahora. Si el TEC, o a Joseph.
No le conté a Mamá. No quise ponerla a llorar, porque lo hace casi siempre que me ayuda a cambiar.
19/Febrero/1997
¡No sabes cómo odio ahora a ese maldito!
De la ira que tengo, siento que me duele y me arde la entrepierna. Pero, organicemos ideas, ¿Quién es rebeca? ¿Por qué no les contaste a los doctores? ¡Tenías que decirle a tu mamá para que ella hiciera algo!
Y sobre las hadas, pues, yo al principio no lo tenía muy claro. Pero papá antes de morirse de un tumor en el páncreas, me enseñó a hacerme compañía con las hadas. Me dijo que eso sería mi única compañía, que los amigos en realidad no estarán ahí para cuando te sientas mal, pero las hadas siempre. Siempre. He leído varios cuentos, y hablan de que son seres pequeños con tiernas y brillosas alas que dejan un camino de polvo dorado mientras vuelan, como también he leído otros donde dicen que las hadas son bestias con alas podridas y penando en las puertas del infierno.
Creo que todo depende de cómo las mires. Por ejemplo, yo, emmm.. No sé cómo explicarte. Cuando me siento sola, al borde de la oscuridad, cuando pienso en el suicidio, cierro mis ojos, fuerte. Fuerte. Muy fuerte, los aprieto junto con mis manos, aguanto la respiración. Y cuando vuelvo a respirar, aun sin abrir los ojos, me encuentro en el mundo de las hadas, el único lugar donde me consuelo cuando estoy triste. Papá lo llamaba “Mi refugio”. Yo lo llamo “El único dulce”, creo que puedes ponerle el nombre que tú quieras, e imaginártelo como quieras, por ejemplo: yo al mío le tengo muchas cascadas y varios bosques de árboles con hojas rojas.
Pruébalo, y me dices como te va.
27/Febrero/1997
No sé qué sucedió, ni cómo. Pero hice lo que me dijiste, y duré muchos días en aquel lugar, encerrada en un mundo que yo creaba a medida que caminaba. Fue asombroso. Podía escuchar afuera, muy lejos, voces de los médicos, pasos, incluso la respiración de Joseph cuando seguramente me violó otra vez aprovechando mi estado.
Cuando desperté tenía un tuvo en la garganta y me encontraba en un cuarto blanco con máquinas que tenían lucecitas de colores y un pito fastidioso. ¿Por qué no me has escrito Lorayne? ¿Qué te sucedió? ¿También te quedaste encerrada en aquel mundo? Ah y Rebeca es un bolillo negro y largo de metal que Joseph tiene para castigar a la gente que se porta mal. El mismo le llama Rebeca.
28/Febrero/1997
¿Por qué no me escribes Lorayne? ¿Qué te ocurrió? No sabes, ni tampoco tienes ni idea, la falta que me haces, te extraño. Por favor escríbeme! Escríbeme! Escríbeme! Te lo ruego!
Te quería decir que ya estoy harta de Joseph, ya no puedo siquiera caminar bien, no sé qué hacer.
Escríbeme!
Escríbeme!
Te lo pido!
3/Marzo/1997
Ya no aguanto esta soledad Lorayne, ¿qué haces?, ¿por qué no escribes?
Ayer Joseph volvió a violarme. Está vez acepté la pastilla, pensé que así sería menos doloroso; pero no fue así, cuando me desperté tenía dos hilos de sangre seca en mis muslos. Se me dificultó pararme para ir a orinar. Nunca me imaginé que me ardería de esa manera al orinar después de haber sido violada, es como si orinaras un ácido que te quema, o te pica.
Anoche soñé algo extraño, había una forma rara en la entrada de la habitación con una sábana puesta. Si le hubiera visto los ojos te asegurara con más confianza que estaba viéndome dormir. Y no sé por qué, pero creí escuchar algo que recitaba, y busqué en este diario y yo misma he anotado lo que decía varias veces, seguramente inconscientemente. Te lo dejo abajo por si te dignas a leerme. ¿Qué crees que signifique? Aun se me eriza la piel de la nuca al recordar aquella voz ronca.
La noche es un fantasma…
Es un fantasma…
Es un fantasma…
Un monstruo!
Me quiere devorar y nadie me cree. Nadie!
4/Marzo/1997
Jajajajajajajajajajajaajajajajja jajajajajja jajajajajjaja jjajajajaj jajajajjajajajaja RESPONDE MALDITA!
4/Marzo/1997
Ayer maté a Joseph. Y quizás hoy me mate yo.
6/Marzo/1997
Estas dos últimas noches me ha visitado EL algo. Ayer pude verlo más de cerca, parece el cuerpo robusto de una anciana forrado con una sábana amarilla. Tocó la reja de mi habitación para despertarme, cuando me senté ya estaba adentro; estaba a medio metro de mí, no sentía ninguna respiración, sólo una presencia extraña parada frente de mí y unas fuertes ganas de vomitar. Por la ventana de mi cuarto entró un fuerte viento que silbo en las grietas de las paredes, y aquello o El algo me señalaba la luna hinchada y prominente que nos arropaba con su luz plateada. Cuando la volví a mirar ya no estaba, sólo un charco de orina en donde estaba parada.
Si viene hoy, sacaré fuerzas para quitarle la sabana y descubrir quién es, si no vuelvo a escribir, quiere decir que me ocurrió algo.
Quiero dejarte, Lorayne, narrado lo que sucedió con Joseph. La noche del tres de marzo, después de violarme, y hacer esos gestos raros que hacia mientras escupía un líquido espeso y blanco de su pene, me di cuenta lo débil que se encontraba. Estaba totalmente inerme; rebeca se le había caído en el suelo. Era el momento perfecto.
Di un salto de la cama, tomé a rebeca, le hundí el botón rojo para que empezara a vomitar electricidad, mientras el intentaba en vano ponerse los pantalones. Fue tan rápido todo, que aún no recuerdo como llegué hasta su miembro y le di cuatro descargas, de seguido, una tras otra. Cuando botó espuma por la boca, se orinó y se le salió el excremento, cayó en el suelo boca arriba.
Yo seguía dándole descargas con rebeca como una maniática: en el cuello, en la barriga, en la cara. Luego tiré a rebeca lejos, y con sólo pensarlo unos segundos le desgarré la piel del cuello, ¿de dónde saqué fuerzas? Una vez escuche diciendo a uno de los enfermeros que: No hay nada más fuerte y aterrador que un loco enojado. Vi su tráquea desnuda, frágil, se iba pigmentando lentamente de gotas de sangre hasta arroparla toda. Metí mis dedos con delicadeza, al principio se sintió frio, luego tibio, hasta que sentí una pequeña hilera de huesos filosos con las yemas de mis dedos, tiré de ella con tanta fuerza que me corté el índice con uno de aquellos huesecillos.
Cuando entraron los vigilantes, me mandaron a una sala que al parecer es de enfermería. Y allí se dieron cuenta de que me había violado, asique no recibí ningún castigo o suposición de “Posesión demoniaca” por lo que había hecho. Pues una mujer violada lo más sensato es que le guste cortar carne, rasguñar piel, cagar en el cadáver, o al menos eso pienso yo.
Espero conocer El algo.
Te extraño Lorayne.
Ahora conozco ese verso… Siento saber que significa.
La noche es un fantasma…
Es un fantasma…
Es un fantasma…
Un monstruo!
Me quiere devorar y nadie me cree. Nadie!

AUTOR: Iván Andrés Tovar
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